lunes, 15 de agosto de 2011

cuidado con los sueños


Era una noche fría y Sarah debía bajar a su perro; nunca le habia importado, pero esta noche era diferente, tan solo pensar que tenia que salir le daban escalofríos. "Ahora o nunca" pensó,  asique se abrigo bien, cogió la correa, ató a su precioso perro Ron y se dirigió hacia la puerta, no sabía porque pero tenia un mal presentimiento. Ron estaba muy nervioso, aun asi salió de su casa.
Las calles estaban vacías, no había más luz que la de una inmensa luna llena y una espesa niebla habia empezado a tomar las calles, Sarah rogó que su querido perro acabara pronto... A medida que iba andando tenía la sensación de que estaba siendo obserbada por alguien. Llegó a la esquina de su calle y seguia notando una mirada tras ella, cada vez estaba más nerviosa y se juró no volver a ver peliculas de miedo en casa de su amiga Laura. Caminaba y la incertidumbre se iba incrementando, seguia estando sola, en cambio no era muy tarde, otros días a estas horas se encontraba con personas, como ella, esclavas de sus queridos animales de compañía. Pero hoy nadie, ni un solo ser, sin embargo Sarah, intentando llenarse de valor, prosiguió su camino, sin ovidarse de  esa sensación de que alguien la seguía.
Intentó aligerar el paso aunque era absurdo nadie la podia seguir en ese silencio sepulcral que reinaba en la calle. Si alguien la siguiera podria oir los pasos, llegó un momento que no sabia si andaba o corría y ni siquiera si era por ella o por Ron que cada vez estaba más alterado; fatigada se detuvo, como si fuese ella la sujeta por la correa y una mano invisible hubiese pegado un tiron, no podía ser, era imposible, pero Ron también lo notó, dió un salto y,  volviendose loco, rompió su atadura y se escapó corrió como alma que lleva al diablo-
 Sarah se quedó paralizada, no podia moverse ¿habia sido real lo que habia sentido?  Por si tenia alguna duda notó un aire cálido en su nuca, era como si tuviese a alguien justo detrás. De repente no sentía frio, una ola de calor recorria su cuerpo, pero seguía inmóvil, no se atrevía a mirar atrás sabía que habia algo o alguien ahí. 
Volvió a sentir la presencia de algun ser misterioso, pero esta vez no solo era aire caliente en su nuca,  esta vez pudo oírlo pronunciar su nombre en un leve susurro, se le erizó el bello. Temblaba. Reunió todo el valor necesario para poder darse la vuelta, lo hizo rápidamente, con un solo movimiento y se quedó de piedra... No había nada, nada ni nadie ¿qué estaba pasando? Sabía que no lo había imaginado. Encima el perro había escapado
Genial, ahora no solo tenía que combatir el miedo también tenía que buscar a su estúpido chucho. Se dispuso a dar la vuelta pensando que todo era fruto de su imaginación o del cansancio,  de repente una oscuridad la invadió alguien la tenía sujeta por detrás no podía moverse y no veia nada. Notó un pinchanzo en el cuello y se desvaneció....
Sarah dió un salto en la cama, solo ha sido un sueño se dijo aliviada, llamó a su perro, pero no hubo respuesta, sentia muchísimo frío, se levantó para cerrar la ventana. Se quedó paralizada, le asaltaron un monton de dudas: ¿cuándo había abierto la ventana? ¿cuándo se fue a dormir? que extraño, no recordaba nada de eso, mientras cerraba la ventana pudo ver su reflejo en el cristal, vaya cara tenía, estaba claro que las pesadillas la dejaban echa polvo, era la cuarta pesadilla en esta semana cuando de pronto reparó en su cuello ahi tenia un par de marcas que raro ¿ cuando se las había hecho? a su mente volvieron los recuerdos de esa horrible pesadilla, porque.... seguro que habia sido una pesadilla o ¿no?

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